La alimentación para una mamá lactante se contempla dentro de la Naturopatía infantil. Es muy importante la consciencia de qué y cómo comer durante todas las etapas de la vida, pero durante el embarazo y la lactancia se requiere una especial atención. ¿Por qué? Porque no sólo se está nutriendo la mamá, sino que parte de este alimento será transmitido al bebé.

 “Cómo naturópata es obvio que estoy a favor de la lactancia materna, siempre que se pueda llevar a cabo. La leche materna es el mejor alimento y la mejor prevención para el bebé.

Gran parte de la calidad o la composición de la leche materna depende de la dieta. El volumen de leche está relacionado con la frecuencia de alimentación del lactante y no con un mayor consumo de alimentos por parte de la madre. De ello, una buena lactancia materna no dependerá tanto de la cantidad, aunque es muy importante un aporte calórico y de nutrientes suficiente, sino de la calidad de alimentos que consuma la madre lactante.  Igual que pasa durante el embarazo, durante la lactancia se produce un cambio metabólico que aprovecha u optimiza mucho mejor la energía y los nutrientes que le aporta los alimentos.

El calostro es la leche que segregan las mamas los primeros días (de 3 a 5 días). Se considera como un néctar debido a su riqueza nutritiva, donde destaca su contenido en anticuerpos. Este y la leche materna también poseen cualidades antiinfecciosas, contienen anticuerpos y factores anti-infecciosos que no se encuentran en las leches maternizadas. También contienen enzimas que estimulan la producción de lactobacillus bifidus (probiótico intestinal), el cual genera un medio intestinal ácido que bloquea el crecimiento de microrganismos patógenos.

Y ¿qué es lo que debería comer una mamá lactante para tener una leche de buena calidad?

Alimentos recomendados:

  •  Abundante agua
  • Cereales integrales ecológicos
  • La proteína vegetal: habas, quinua, trigo sarraceno
  • Proteína de origen animal: pescado y carne blanca ecológica
  • Verduras ecológicas
  • Germinados
  • Algas
  • Grasas saludables: aceites a primera presión en frío, frutos secos, aguacate.
  • Alimentos que generan más leche: levadura de cerveza, avena, cebada, almendras, piñones y lechuga.

Alimentos a evitar:

  • Alimentos que puedan dar un sabor fuerte a la leche: apio, cebolla, espárragos.
  • Exceso de sal
  • Alimentos ricos en azúcares simples: miel, azúcar, bollería, pastelería, etc.
  • Alimentos ricos en grasas saturadas: productos precocinados, fritos.
  • Bebidas: café, té, bebidas gaseosas azucaradas, bebidas alcohólicas.
  • Tabaco.

Parte del tabaco y del alcohol consumidos por la madre se eliminan a través de la leche materna, provocando diarreas, vómitos, disminución de peso y alteración del sistema nervioso del bebe.”

La lactancia materna es un vínculo precioso que se genera entre madre e hijo. Poder vivir ese momento en el que sabes que gracias a tu alimento el niño puede crecer no tiene precio.

Aún y defender la lactancia materna, también pienso que no os tenéis que preocupar las mujeres que, por algún motivo, optasteis por la lactancia con biberón. Aunque se valore la lactancia materna, lo más importante es que la madre esté cómoda, se sienta bien y disfrute el momento como un vínculo, no como una mala experiencia.

Alimentar a tu hijo, sea con lactancia materna o con biberón, si se hace desde el amor incondicional y desde la consciencia, hará que crezca sano, fuerte y feliz.