Algunas veces, sin querer, te aparecen cambios en la vida que no esperas.  Muchas veces tenemos ideas preestablecidas que te cierran puertas a algo nuevo. Cuando menos te lo esperas la vida te rompe estas barreras y te abre el mundo a nuevas oportunidades.

Me apetecía compartir esto con vosotros. Estoy en un momento que la vida me brinda nuevas oportunidades, nuevos proyectos. La expansión es parte del camino, aunque algunas veces esté acompañado de miedo. El miedo es un sentimiento que nos han inculcado. Los valientes no tienen miedo, apuestan por los cambios y por avanzar.

La vida me está ofreciendo pasos hacia adelante que no puedo desaprovechar, aunque eso implique romper ideas y crear nuevos conceptos en mi interior.

Hoy os hablo de la Alimentación relacionada con los Cinco Elementos. En su momento, personajes como Empédocles, Galeno o Hipócrates rompieron barreras sobre el conocimiento de salud. Gracias a ellos, ahora entendemos que parte del desequilibrio de nuestro cuerpo está relacionado con los sentimientos.

“En la época de Hipócrates (460 a.C), los griegos habían desarrollado una idea interpretativa del mecanismo de producción de enfermedades basada en la teoría de los cuatro humores. Esta teoría se llevó al sistema médico: el universo está formado por cuatro elementos básicos (agua, aire, fuego y tierra) cada uno de ellos caracterizado por una cualidad específica (humedad, sequedad, calor, frío). El equilibrio entre ellos, tanto en el universo como en el cuerpo humano, generaba el equilibrio de salud. Cualquier alteración en uno de ellos, generaba un temperamento predominante (optimista, amargado, impasible, pesimista).

La Medicina China, también creó la teoría de los Cinco Elementos uniendo la Naturaleza con el organismo. Clasifican cinco estados: Fuego, Tierra, Metal, Agua, Madera relacionados todos ellos entre sí. No sólo hablan de elementos,  sino que estos se relacionan con sentimientos, colores, estaciones, órganos del cuerpo y alimentos.

Según la filosofía china, en el Invierno (Agua/Riñón) la energía está interiorizada, los animales hibernan, la savia de los árboles está en las raíces, la energía está flotante, horizontal. En la Primavera (Madera/Hígado) la energía asciende, se exterioriza y los árboles se llenan de hojas. En Verano (Fuego/Corazón) es el punto de máxima esplendor y energía, la atmósfera está en su máxima expansión. En Agosto (Tierra/Bazo), o “verano tardío” nos encontramos en una fase intermedia entre la máxima expansión del verano y el inicio de la fase contractiva, la naturaleza está en calma. En Otoño (Meta/Pulmónl) la energía desciende y los árboles la interiorizan, las hojas se caen y la atmósfera está en su máximo grado de contracción. Volviendo así al invierno, cerrando el ciclo.

Gracias a la teoría de los cinco elementos, podemos entender cómo se mueve la energía y, sobretodo, adaptar nuestra alimentación y nuestros hábitos de vida a este movimiento. La llegada de una estación nos señala qué órganos van a estar fuertes durante ese período y cuáles, en cambio, van a estar más débiles.

¿Cómo podemos abordar, desde la alimentación, las carencias de los órganos y las emociones negativas?

Atendiendo a la clasificación que vincula los cinco elementos con los nutrientes y los alimentos. Gracias a ello podremos saber qué alimento convendrá tomar cuando un órgano está débil o cuando nos embargue un sentimiento negativo.

La aplicación de la teoría de los cinco elementos a los nutrientes y los alimentos resulta de mucha ayuda para entender nuestra dinámica de apetencias y desapetencias.

¿Por qué en verano nos apetecen alimentos frescos, crudos y con color y, en invierno, nos apetece un buen cocido?.

Aunque todo el año tenemos que hacer una alimentación variada y equilibrada, podemos aprovechar la energía de cada estación para nutrir y depurar diferentes partes de nuestro organismo que “resuenen” con esa energía.

En verano, por ejemplo, la energía es adecuada para depurar el organismo, pero en aprticular el sistema circulatorio, purificar y refrescar la sangre. La dieta es importante que sea ligera, con poca comida y muy hidratante; con abundancia de ensaladas, frutas rojas y sabores amargos.”

Como siempre os digo, es importante escuchar nuestro cuerpo.

Sólo él nos indicará qué necesita para ser feliz.

Os invito, el próximo viernes 9 de Junio a las 11:00h, a la charla que realizaré sobre Alimentación y Cinco Elementos en la Jornada de Puertas Abiertas que realiza el centro ESFERA (Mataró). Hablaré sobre los alimentos característicos de cada elemento y cómo podemos nutrir los órganos en cada estación, centrándonos sobretodo en verano.

¡Feliz día!

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